Dios no puede morir
Hab 1:12 ¿No eres
tú desde antiguo, Yahvé, mi Dios, mi santo? ¡Tú no mueres! ¡Para juzgar lo
pusiste, Yahvé, oh Roca, fiscal lo nombraste! (BJ)
1Ti 6:16 Quien sólo tiene inmortalidad, que habita en
luz inaccesible; á quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver: al cual
sea la honra y el imperio sempiterno. Amén. (RV)
1Ti 1:17 To the eternal King, immortal and invisible,
the only God---to him be honor and glory forever and ever! Amen. (GNB)
Como apreciamos las escrituras nos enseñan desde tiempos de los
profetas que es imposible que Dios muera, y Jehová mismo jamás dio a entender
que daría su propia vida, sino la de su siervo el mesías. A continuación veamos
que sucede con Cristo:
Rom
5:8 Mas Dios encarece su caridad
para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. (RV)
1Co
15:3 Porque os transmití, en primer
lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las
Escrituras; (BJ)
1Jn
3:16 En esto hemos venido a conocer
el amor, porque aquel entregó su alma por nosotros; y nosotros estamos
obligados a entregar [nuestras] almas por [nuestros] hermanos. (TNM)
Joh
10:11 YO SOY el buen pastor; el buen
pastor su alma da por sus ovejas. (OSO)
Queda bastante claro que Jesús murió, dio su vida misma para
salvarnos a todos, e hizo algo que Dios no puede hacer (y nunca dijo que haría),
que es morir, pero no simplemente en relación con un cuerpo, sino que este dio
su alma a favor nuestro, su completo ser dejó de existir, si esto no hubiese
sucedido y este hubiese seguido vivo de alguna forma (como ser espiritual por
ejemplo), carecería de sentido decir que Dios lo resucitó (Hechos 2:24). Por lo
tanto se hace bastante clara otra diferencia entre Cristo y Dios, la
posibilidad de morir.